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Top 10 de ciudades para visitar

Sagrada Familia

La revista especializada en viajes Time Out publicó una lista de las mejores ciudades para visitar teniendo en cuenta la arquitectura, la calidad de vida, restaurantes y lugares para salir, y la oferta cultural. Un panel de expertos de la revista elaboraron una lista de 75 ciudades en total y a cada una les asignaron puntos en las categorías de arriba. El top 10 lo pongo abajo y la lista completa podrán verla si compran el libro en el que fueron publicadas.

1) New York
2) Londres
3) París
4) Berlín
5) Barcelona
5) Chicago
5) Tokio
8 ) Estambul
9) Roma
9) Sidney

En mi caso, me faltan 6 de esa lista todavía, así que los planes de quedarme quieto son bien distantes :)

Vía | Blog de Viajes
Más Información | Time Out

Foto

Portal de turismo de Argentina

argentina.arAcabo de ver en Diario Del Viajero que Argentina estrenó un portal de turismo. La verdad que no tenía ni idea ya que no había visto ningún tipo de publicidad (¿será quizás por estar usando e adblock para Firefox?)

El diseño es bastante bueno, nada de minimalismos, con una cabecera que siempre está animada (afortunadamente en las secciones en que tiene sonido se puede parar la reproducción) y bastante información, en español, portugués e inglés (todavía no tuve tiempo de ir revisando todas las secciones.)
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Potosí: Oro en las alturas

Potosí
Potosí es la segunda ciudades que se encuentra a mayor altura en el mundo, y la más alta de Bolivia. Se encuentra a los pies del famoso Cerro Rico, del que durante siglos se extrajeron minerales preciosos. Actualmente es una ciudad que cuenta con aproximadamente 135.000 habitantes.

La ciudad de Potosí floreció casi simultáneamente con las ciudades de Minas Gerais en Brasil, gracias a la extracción de plata de sus minas. La mayor parte de esta plata fue llevada a España, por lo que es frecuente encontrar en la ciudad un gran resentimiento hacia los colonizadores.

En la ciudad se pueden encontrar numerosos edificios coloniales, museos, iglesias y obras de arte. El más representativo es la casa de la moneda, un museo que contiene un gran número de obras de arte, así como también una muestra riquísima sobre la extracción, manipulación y acuñación de las monedas de oro y plata. También hay una colección de arte pre-colombina. Este edificio tiene la importancia, además, de ser el segundo más grande dejado por los españoles en América.

Si bien hay un gran número de Iglesias en la ciudad, construidas durante la época colonial, gracias el oro extraído de las minas, una falta de políticas de preservación como la Brasilera hace que muchas estén cerradas al público o en mal estado. De todas formas la ciudad posee un aura especial, de una grandeza que se esfumó en los años. La gente es muy amable y dispuesta a ayudarnos en lo que se precise. De todas formas durante la noche es recomendable tomar todos los recaudos como en cualquier ciudad de mediana importancia.

Es importante recordar que la gran altitud a la que se encuentra la ciudad hace que hasta en pleno verano (Enero) pueda nevar. Por esto es importante llevar ropa de abrigo, sin importar en qué período se vaya.

Una visita forzada a cualquier persona que visita la ciudad es a las Minas del Cerro Rico de Potosí. En cualquier agencia de turismo nos podrán vender un paquete que incluye el guía y el equipo (ropa, botas y linterna.) Es interesante visitar las minas, porque sólo de este modo se reconoce la realidad de los mineros. El trabajo de 15 horas sin ver ni por un segundo la luz del sol; la gran altitud hace que la fatiga sea casi inmediata y los gases tóxicos hacen que los mineros tengan un promedio de vida de menor de 45 años, a pesar de que la edad de jubilación es después de los 60.

Foto: jimcintosh

[tags]Bolivia, Potosí, Minas, Oro, Plata, Mineros[/tags]

La Isla del Sol, un oasis en las alturas

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La Isla del Sol es la isla más alta del mundo; se encuentra en el Lago Titikaka y pertenece a la actual Bolivia. Su superficie es de 14km2, convirtiéndola en la más grande del lago. En la lengua original la isla se llamaba Intikjarka (‘Inti’ sol y ‘kjarka’ peñasco), nombre del que derivó posterior mente “Titikaka.”

Para llegar a la isla se debe partir de la ciudad de Copacabana, a sólo 2 horas de La Paz. El pasaje en lancha cuesta poco más de 2U$ pero demora alrededor de una hora y media. Es importante llevar un sombrero y protector solar, ya que los barcos a veces no tienen techo e insolarse no sería extraño. El pasaje puede comprarse en una infinidad de lugares en la ciudad, ya que cualquier agencia de turismo tendrá alguna lancha para hacer el trayecto; es muy probable que quieran vender la ida y la vuelta juntas, aunque lo recomendable sería quedarse por lo menos una noche en la isla. Hay un señor que se llama Don José, que nos recibirá a cambio de una colaboración (es sólo cuestión de preguntar que toda la isla lo conoce.) No posee agua potable ni luz eléctrica, pero la experiencia vale la pena. Si Don José tiene que viajar a la ciudad es muy probable que se ofrezca a llevarnos a cambio de poco.

La visita estándar a la Isla (de un día) nos permite visitar varias ruinas y hacer una caminata de unas 3 horas. Primero la lancha nos dejará en Chincana, en el lado Norte de la Isla, donde se puede visitar un museo y aprender sobre la historia (inclusive reciente) de lo que estuvo sucediendo en el Lago. En este lugar se compra una entrada a la reserva que abarca toda la Isla, aunque es posible que la hayan vendido incluida en el pasaje, dependiendo de la negociación que hayamos hecho.

Luego se caminarán unos 20 minutos hasta donde se encuentra el sitio de mayor interés de la Isla: La Roca de los Orígenes; de esta roca, cuenta la leyenda, que Manco Cápac y Mama Ocllo salieron para fundar la ciudad de Cusco. Hay algunas personas que en esta roca ven la cara de un Puma, y sostienen que en la Palabra Titikaka se encuentra la raíz de la palabra “Puma” un animal típico de la zona; otros sostienen que el mismo lago tiene forma de Puma aunque esto es observable sólo desde el cielo.

Cerca de la Roca de los Orígenes, se encuentran las ruinas de Chinkana (o Laberinto) y las del antiguo templo del Sol, en el que residían las vírgenes que los Incas enviaban para que dedicaran sus vidas al dios Sol. Usualmente al comprar el pasaje en lancha se incluye un guía (en español) para la visita de estas ruinas, aunque estará más que agradecido si le dejamos una propina.

Desde Chinkana se emprende un sendero a lo largo de toda la Isla, que nos llevará hasta el extremo sur. Allí estará esperando la lancha para llevarnos de regreso a Copacabana. La caminata dura aproximadamente 3 horas, aunque alguien en buen estado físico puede realizarla en 2; de todas formas es aconsejable no superar el límite de cada uno, ya que estando a 3.800 metros de altura, es muy factible que falte el oxígeno o que les agarre el mal de altura (o apunamiento.)

A lo largo del sendero encontraremos unos paisajes maravillosos, en los que se apreciarán las terrazas cultivadas, el lago de una tonalidad azul incomparable. También muchos niños con ropas típicas posarán para la foto a cambio de algunas monedas.

Hacia el final del sendero se deberá descender una gran escalinata, hasta llegar a orillas del lago nuevamente para tomarse la lancha. Es probable que a mitad de camino nos quieran cobrar una entrada, a pesar de ya haberlo hecho; lo mejor es ser un grupo más o menos numeroso, para negarse a pagar, o en última instancia negociar un mejor precio.

La lancha antes de regresarnos a Copacabana hará una breve parada en Pikokaina, las ruinas de un antiguo templo Inca.

Recientemente no se podía visitar la Isla de la Luna, ya que pocos turistas realizaban el viaje y no resultaba redituable para las agencias, y porque se destruyeron los muelles en los que atracaban los barcos.

Foto: Soylentgreen23

[tags]Isla del Sol, Lago Titi Caca, Bolivia[/tags]

El Lago Titikaka, navegar en las alturas

Lago Titicaca
El lago Titikaka es el lago navegable más alto del mundo, ubicado a más de 3.800 metros sobre el nivel del mar. Se trata además del segundo lago más grande de Sudamérica. Actualmente es compartido por Bolivia y Perú.

En los alrededores del lago se encuentran restos arqueológicos de las culturas andinas más importantes, como la Tiwanaku (la más antigua de Sudamérica) la aymará y la Inca, haciendo que en el lago se presente una amalgama única entre diferentes culturas ancestrales y la modernidad.

Existe una serie de leyendas que circula alrededor del lago, como por ejemplo que durante la conquista española los Incas decidieron esconder el oro arrojándolo al lago, en sus partes más profundas. Otros sostienen que parte de los ritos sagrados implicaban que se arrojaran ofrendas al agua, por lo que le lecho estaría repleto de una riqueza incalculable. Hasta ahora nadie tuvo éxito en la búsqueda. Algunos sostienen que en la etimología de la palabra Titikaka se encuentra “Puma”, y que el lago tiene forma de este animal, pero esto es sólo visible desde el espacio. Sin dudas estas conjeturas llevaron a muchos a creer que los Incas habían sido visitados por seres extraterrestres, y que en esto residiera la riqueza.

El lago también es el centro de las mitologías andinas, ya que tanto para los Tiwanaku, como para los Incas, los fundadores de sus civilizaciones fueron engendrados en el mismo lago. Para quienes puedan visitar la Isla del Sol seguramente serán llevados hacia la piedra que dio origen a todas las leyendas de Manco Capac y Mama Ocllo.

En los alrededores del lago se pueden visitar la ciudad de Copacabana, en Bolivia y de Puno, en Perú. Ambas sirven de base para hacer excursiones al lago. Desde Copacabana se puede ir a la Isla del Sol; es muy recomendable pasar una o dos noches en la isla, para poder conocer a los pobladores, que tendrán miles de historias para contarnos, sobre los misterios de la isla. Desde Puno se pueden visitar las islas flotantes de los Uros. A pesar de que la última mujer descendiente de Uros haya muerto hace unos años, muchos decidieron continuar con la tradición de construir islas flotantes a base de totora (un junco que crece en las orillas.) Se puede pasar una noche con ellos también, pero no hay mucho para hacer en las pequeñas islas, además de que están demasiado mentalizados en crear un ambiente agradable al turista, su único modo de subsistencia, arruinando lo que pudiera haber de tradicional.

En el lago se pesca una increíble Trucha arco Iris, por lo que a cualquier visitante de las ciudades cercanas se le ofrecerán un sinnúmero de platos basados en este pez. En muchos lugares son realmente exquisitos, aunque puede ser que la comida tradicional boliviana o peruana no sea del agrado para todos los comensales.

Muy próxima al Lago se encuentra la ciudad de Desaguadero, fronteriza entre Bolivia y Perú. Es muy recomendable NO cruzar de un país al otro por esta ciudad, ya que es poco turística y la policía peruana tiende a demorar a los extranjeros, ya sea buscando algo que no esté en regla y finalmente un soborno o directamente para intentar robar algo de dinero sin que nos demos cuenta.

Otro de los atractivos que tiene el lago es que sólo en él podremos ver a la Marina de Guerra Boliviana. Luego de que Bolivia perdiera la salida al mar en manos de los chilenos, debió confinar su marina a las alturas del Titikaka. Es uno de los modos de no resignarse a la situación actual, y mantenter la esperanza de recuperar la salida al Pacífico.

Foto por David y Katarina

[tags]Lago Titikaka, Bolivia, Copacabana[/tags]

Mochilear, una ‘cultura’ del viajero

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Desde hace algunos años se comenzó a difundir una nueva palabra, la de “mochilero.” Superficialmente se puede decir que un mochilero es una persona que viaja con una mochila, pero su esencia es mucho más profunda, ya que vive el hecho de viajar de una forma muy particular, gastando casi lo mínimo indispensable, rebuscándoselas todo el tiempo y haciendo el mayor contacto posible con los locales.

Ser mochilero es sin dudas una forma de vida. Es fácilmente relacionable con los jóvenes, pero no necesariamente es algo exclusivo. He conocido muchos mochileros con más de 40 años de edad, todo reside en el espíritu de cada uno. La belleza de las comunicaciones modernas ha hecho que sea más fácil para cualquiera obtener información de los lugares que se visitarán y hasta inclusive entrar en contacto con gente local antes de viajar, perdiendo el miedo de la no-planificación.

La facilidad con la que se puede mantener el contacto con el hogar, con las autoridades de su país, la velocidad con la que se puede volver (hoy en día no hay lugar en el mundo al que no llegue un avión) dan una idea de que nunca se puede estar realmente lejos de casa. Y por esto muchas personas deciden ir a conocer un destino sin haber hecho ninguna reserva por anticipado, se dejarán llevar por lo que vivan en el momento; ese es el espíritu mochilero.

Mochilear significa no estar atado a itinerarios, reservas, horarios, etc. Sino vivir plenamente cada instante, sin preocupaciones (si se está de vacaciones, viajando, no hay nada que pueda hacernos preocupar.) Si se pierde un vuelo, un tren, quedamos varados a mitad de la noche en un pueblo perdido en el desierto, siempre podrá ser una experiencia valiosa, especialmente para conocer algo que los demás nunca vieron, descubrir un pequeño paraíso olvidado por el paso del tiempo, de las autoridades, de los turistas.

En el fondo cualquier mochilero está buscando la pureza, llegar a un lugar que no haya sido transformado por el turista, y observar su esencia como era antes de ser alterada. Es como un fenómeno cuántico, un observador forzosamente alterará el resultado, pero el efecto nunca será tan grande como cuando se trata de millones de personas.

Hay mochileros extremos, que parten de la premisa de gastar la menor cantidad posible de dinero. En estos casos se presenta la condición de tener una grandísima voluntad de viajar, pero no tener los medios. Es así que se eligen medios como el autostop para cubrir grandes distancias, se prefiere llevar carpa, o recurrir a nuevas herramientas para no pagar alojamiento.

Y así, sumando pequeñas experiencias es como muchos intrépidos deciden emprender viajes de años y años alrededor de continentes o del mundo entero, inclusive dejando sus vidas en ello. Hay algunos que deciden viajar en bicicleta, pero siempre con la misma ambición de conocer. Es este el fin último de cualquier persona: conocer, descubrir, y hay muchos que en los viajes encuentran la mejor alternativa para hacerlo.

Foto: Daquella Manera

[tags]Mochilero, Mochilear, Viajes, Aventura, Descubrimiento[/tags]

Bolivia, diversidad y belleza

Iglesia Laja
Bolivia es uno de los 13 países de Sudamérica. Junto con Paraguay son los únicos que no tienen salida a ningún océano. Es además el país más pobre de la región con un PBI per cápita de 1.125U$ contra los más de 5.000U$ de Brasil o Argentina. Su principal fuente de ingreso es la extracción de gas de petróleo que exporta a los países vecinos y el cultivo de la hoja de coca tanto para consumo local como para exportación.

En cuanto al turismo, no se encuentra que la industria esté plenamente desarrollada. En Bolivia no se encontró un atractivo singular como Machu Picchu en Perú, el Glaciar Perito Moreno en Argentina, las playas de Brasil, etc. Que sumado a las dificultades sociales que atraviesa el país hacen que muchos turistas eviten elegir el altiplano como destino.

A pesar de todo esto, Bolivia tiene mucho para ofrecer. Es un país con una diversidad cultural inmensa, ya que conviven descendientes de diversas culturas, como los aymarás, quechuas y guaraníes, junto con descendientes de inmigrantes. Además fue la cuna de una de las civilizaciones más antiguas de América del Sur, los Tiwanaku. Es frecuente encontrarse con personas que no hablan español sino sólo la lengua de sus ancestros.

Para todo aquel que desee visitarla, hay dos corredores principales; el primero es el que año a año recorren miles de argentinos para llegar hacia Perú, que clásicamente es Tupiza, Uyuni, Oruro, Potosí, La Paz y Copacabana. Por el otro lado los brasileros que van hacia Perú, ingresan por el este visitando Santa Cruz de la Sierra, Cochabamba, Sucre y La Paz.

La oferta es muy variada, desde la posibilidad de hacer excursiones en bicicleta, o lo que se denomina bicicleta de descenso, hasta visitar el salar más grande del mundo en Uyuni, o realizar deportes náuticos en el lago más alto del mundo en Copacabana. Muchas personas, especialmente los jóvenes, ven en el turismo la posibilidad de llevar una vida sin mayores problemas. Es muy común encontrar gente que antes trabajaba en las minas que ahora se dedique a turismo. También hay chicos de entre 10 y 15 años que se ofrecen para explicarnos lo que estamos viendo, a cambio de unas monedas.

Los principales cuidados que se deben tomar al momento de visitar el país son principalmente con la comida. Es fundamental no tomar agua del grifo; siempre se tiene que comprar agua mineral, algunos recomiendan inclusive para cepillarse los dientes. Es muy importante tener cuidado también con el hielo, ya que no se utiliza agua mineral para generarlo. En las comidas, suele sugerirse no ingerir frutas o verduras que no estén cocidas. El menú que se ofrece en Bolivia si bien es variado, muchas veces los platos típicos son muy condimentados y para alguien que no esté acostumbrado puede resultar contraproducente.

La vacuna obligatoria para ingresar (que generalmente no se aplica en países europeos) es la de la fiebre amarilla. Se recomienda tener también la vacuna contra la Hepatitis, el tétano y el tifus. Si se visitarán las zonas del pantanal se deben llevar también pastillas contra la malaria.

Para ingresar al país, a europeos actualmente no se les estaba pidiendo visa, mientras que a los ciudadanos norteamericanos se quería avanzar una ley para que así fuera. Es importante llevar dólares para cambiar por la moneda local, ya que el tipo de cambio que se consigue con otras monedas (Euro, etc.) será siempre menos ventajoso. También es importante no llevar dólares de la serie CB-2001 porque generalmente no son aceptados u ofrecen un cambio un 30% o 40% inferior.

En las ciudades grandes no habrá problemas para retirar dinero de cajeros automáticos, pero en las ciudades pequeñas (inclusive en ciudades como Copacabana, que tiene un gran afluente de turistas) resulta muy difícil encontrar alguno que funcione y que tenga dinero.

Para tener un parámetro de costos, se consiguen comidas (almuerzos o cenas) por menos de 0,50U$ en la mayoría de los mercados de las ciudades. Para aquellos que prefieran sentarse en una mesa, ser atendidos, etc. No estarán gastando más de 5 o 6U$.

Los problemas de seguridad no son demasiado serios. Muchos intentan generar un gran grado de paranoia, lo único importante es no hacer alarde de llevar grandes riquezas. La policía tiende a ayudarnos en caso de estar perdidos, aunque no siempre sabe hacia dónde queda el lugar por el que preguntamos. Comparada con la policía peruana o argentina, en Bolivia nunca le generaron mayores problemas a mochileros o turistas en general. La noche tiende a ser un poco más peligrosa en las grandes ciudades como La Paz, Sucre, Santa Cruz o Potosí.

Foto: Soylentgreen23

[tags]Bolivia, La Paz, Copacabana, Sudamérica[/tags]

Machu Picchu: el santuario perdido de los incas

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Machu Picchu es el destino turístico por excelencia dentro de Perú. Todos los años miles de personas se dirigen hacia tierras cusqueñas para visitar las ruinas de una ciudad que permaneció oculta a los colonizadores por casi 500 años.

El nombre deriva del Quechua y quiere decir Machu, viejo y Picchu, cima, es decir “Cima Vieja.” Esto se debe a que la ciudadela se encuentra entre dos picos, uno es la “Cima Vieja” mientras que el otro es el Wayna Picchu o “Cima Nueva”. Si bien hay grandes discrepancias en la historia detrás de las ruinas, la que prevalece es la que sostiene que se trataba de un palacio del Inca Pachacutec, quien decidía pasar el invierno allí ya que poseía in clima más templado que el de la ciudad de Cusco; si bien se descartó una función militar, se suele denominar a las ruinas como “ciudadela.” También es frecuente denominarlas como “santuario” por una posible función religiosa de las mismas.

Para llegar hasta las ruinas se debe partir de la ciudad de Cusco ya que sólo allí podrán comprarse los pasajes en tren o contratarse los servicios de guía para el Camino del Inca. Los que decidan ir en Tren, deben saber que éste llega hasta la ciudad de Aguas Calientes; para llegar a la ciudadela de Machu Picchu se debe ascender por un camino que a pie demoraría unas 2 horas en hacerse; de todas formas existe un servicio de ómnibus tanto para subir como para descender. A la ciudad de Aguas Calientes no se puede llegar por otro medio que no sea el tren, ya que no está integrada a la red de carreteras peruanas.

Por los horarios en los que el tren efectúa el viaje Cusco – Aguas Calientes, se recomienda pernoctar en Aguas Calientes para llegar a las ruinas bien de madrugada y aprovechar todo el día allí. Además de esta forma se pueden aprovechar las primeras horas del día antes de que llegue el mayor flujo de turistas. Es fundamental contar con un guía que nos introduzca a la arquitectura e historia del lugar.

Para ingresar al parque de las ruinas se debe pagar un ingreso de 20U$ para estudiantes o 40U$ para el resto. Los ciudadanos peruanos cuentan también con descuentos especiales y los residentes en Cusco cuentan con un día de ingreso gratuito.

Foto: soylentgreen23

[tags]Machu Picchu, Incas, Perú[/tags]

Camino del Inca. El trekking más famoso del mundo.

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Como había prometido en el post anterior sobre Cusco, ahora os contaré sobre el camino del Inca, considerado por muchos como el trekking más famoso del mundo. La mayor parte del turismo que se dirige a Perú lo hace con un objetivo en mente: Conocer la ciudadela de Machu Pichu. Para hacerlo se debe llegar a Cusco, ya que es la ciudad más cercana con aeropuerto, y todos los servicios necesarios; Cusco sirve de punto de partida para cualquier que quiera visitar la ciudadela.

Si bien hay varias alternativas para llegar hasta Machu Picchu, desde visitas que se pueden hacer en el día, viajando en tren, hasta viajes en camión, a pie, etc. Para los más intrépidos que quieren gastar lo menos posible la más famosa es el camino del inca, de la que me ocuparé hoy.

El camino del inca es un trekking (una caminata) que parte desde el mítico kilómetro 82, cerca de Ollantaytambo. Se recorren partes de lo que otrora fueran los caminos trazados por los Incas para comunicar diferentes ciudades de su imperio. De las varias alternativas disponibles, la más frecuente es la de 4 días.

El primer día se recorren pocos kilómetros y son usualmente útiles para la aclimatación a la altura y al peso de nuestras mochilas. El segundo día es el más exigente, ya que se llega hasta una altura de 4.200m, superior a la que la mayoría de las personas está habituada. El tercer día suele ser tranquilo, por lo menos no se varía tanto la altura. El cuarto día comienza bien temprano, ya que la mayoría de los guías intenta que el grupo llegue a La Puerta del Sol para ver el amanecer sobre la ciudadela desde allí.

A lo largo de todo el camino se podrán observar ruinas incaicas de diferentes períodos y diferentes funciones. También nos toparemos con muchos vendedores ambulantes que ofrecerán desde Gatorade hasta barras de chocolate y agua.

Desde hace algunos años es obligatorio para realizar el camino del inca hacerlo con guía acreditado (para más información visitar el Instituto Nacional de Cultura de Cusco). Además el número de personas que puede ingresar por días (incluyendo guías y porteadores) está limitado a 300. Es por esto que en la temporada alta (Junio – Agosto) se debe reservar con mucha anticipación para poder hacerlo, además de que los precios que cobran las agencias rondan los 400U$ o 500U$. En la temporada baja (Diciembre – Enero) basta reservar con 2 o 3 días de anticipación, por lo que se puede hacer cuando se llega a Cusco. En esa temporada los precios oscilan entre los 120U$ – 140U$. En esta temporada es importante no dejarse engañar por las agencias que venden el paquete por Internet al mismo precio que durante la temporada alta.

Una cosa que me llamó mucho la atención, y que no conocía antes de recorrer el Camino, es la dura realidad de los porteadores. Perú es el único lugar en el mundo donde se permite que las personas (y no animales) carguen con los equipos de campamento, comida, etc. Para todas las personas de un determinado grupo. Cada una de estas personas carga 25 kilos de equipo (tiendas, garrafas de gas, sillas, etc.) más 5 kilos de efectos personales, y por los 4 días de trabajo (que comienzan a las 4 de la mañana y acaban a las 8-9 de la noche) cobran poco más de 40U$. Es por esto que cada uno deberá decidir si desea utilizar el servicio de porteadores o cargar con sus cosas.

Foto: maskirby

La Caballeriza: mal lugar para comer un asado

Asado en La CaballerizaAyer, aprovechando la última noche de Jackson y Faisal acá en Buenos Aires decidimos ir a comer a una parrilla para que tuvieran la oportunidad de despedirse de la carne argentina. El destino elegido fue La Caballeriza en Puerto Madero, ya que habían recibido algunas recomendaciones del lugar.

Llegamos en pleno partido de Argentina contra Perú, por lo que era de esperarse que todos anduvieran un poco distraídos, al vernos entrar percibieron que por lo menos dos eran turistas así que nos sentaron en una de las poquísimas mesas desde las que no se veía el partido; es un detalle menor, ya que a ninguno de los cuatro que fuimos nos interesaba, pero ya partimos de la base de que asumieron cosas sobre nuestra personalidad por considerarnos extranjeros.

Pedimos bastante comida a pesar de ser pocos: Un vacío, dos tiras de asado, un costillar de cerdo, dos ensaladas, chorizo, morrones y para tomar un vino, un agua y dos gaseosas. La verdad que el asado fue realmente desepcionante; es cierto que era mucha “carne” (por lo menos en peso) pero más de la mitad de lo que pedimos no se pudo comer porque era pura grasa, el costillar se salvó, pero la tira de asado y el vacío no. Además la carne era menos sabrosa de lo que uno se esperaría.

Un dato que me llamó la atención fue lo que me comentaron Jackson y Faisal: poner el peso de lo que vamos a comer es común en Estados Unidos, ya que allá tiende a prevalecer la cantidad sobre la calidad. En su tour por parrillas, la única que publicaba el peso de la carne fue La Caballeriza, creo que eso sería suficiente para sacar conclusiones.

El precio fue bastante elevado, alrededor de 50$ (17U$) por persona más propina (que fue poca.)

Mi recomendación: Invertir el dinero en una mejor alternativa, como Siga La Vaca o Rodízio si se buscan lugares de alto presupuesto, o Las Cholitas si se buscan parrillas de bajo presupuesto.

[tags]parrillas, asado, restaurantes, la caballeriza[/tags]